buy Lyrica in canada En los pasillos del Hotel Hilton de Buenos Aires se siente velocidad. Las conversaciones entre los invitados al Foro Económico Mundial en América Latina, en 2017, tienen un objetivo común: delinear un camino adecuado para que la región enfrente con éxito la Cuarta Revolución Industrial.

go Me apasiona el tema de Educación y Habilidades para el Trabajo, y me inscribo en una sesión que probablemente nunca olvidaré. Es un salón con ocho mesas blancas que funcionan como pizarras. Cada mesa está asignada a un invitado especial, y cuelgan sobre ellas cámaras de alta definición que proyectan en una pantalla todas las anotaciones de los grupos.

go to site Todavía no hay tanta gente en el salón y soy el primero en escoger la mesa ‘Bullrich’. Detrás de mí veo cómo se avecinan los primeros asistentes, invitados a la sesión.

Mi mesa se llena con ocho personas y el entonces Ministro de Educación de Argentina, Esteban Bullrich, se sienta a la mesa y saluda con todos nosotros. El desafío que nos plantean es complejo: encontrar una estrategia para transformar la educación en la región.

El Ministro Bullrich prefiere ceder el liderazgo y nos mira. Le pido a Leonardo Martellotto, Jefe para América Latina de Junior Achievement, que comencemos enumerando cuáles son los actores que participan en el proceso educativo. Miran con atención, entre otros, Agustín Porres (Varkey Foundation-Argentina) y Gastón Sola (Global Shapers Rosario Hub).

Expongo al salón la conclusión que nuestra mesa propone: la urgencia de generar en jóvenes latinoamericanos habilidades digitales para transformar las industrias, y no cognitivas para triunfar en el mercado laboral.

En la mesa siguiente, David Herranz (CEO LATAM, Adecco Group) promueve las pasantías laborales para incrementar la empleabilidad juvenil. Por su parte, Asheesh Advani (CEO, Junior Achievement WorldWide) promueve el desarrollo de habilidades de negocio en los niños, niñas y jóvenes. Y así, cada una de las ocho mesas revela ideas únicas y muy poderosas. Es un privilegio compartir ese espacio.
Gobiernos, empresas y organizaciones a nivel global son conscientes de los cambios que están experimentando todas las industrias. En referencia al ámbito educativo, les preocupa que seguimos usando prácticas educativas del pasado, sin reconocer las competencias que debemos enseñar en el Siglo XXI y la conexión que existe entre ellas.



Hay instituciones que están marcando el camino para cambiar esto. El Foro Económico Mundial, articulador de gobiernos e instituciones de renombre de todo el mundo y anfitrión de la reunión en Buenos Aires, publicó meses antes de la conferencia el White Paper Realizing Human Potential in the Fourth Industrial Revolution. La pregunta central que se aborda es ¿Cuáles son las características claves de un sistema educativo listo para el futuro?

Asimismo, el White Paper levanta una alerta: “65% de todos los niños que ingresan a educación primaria hoy tendrán empleos que aún no existen, y el sistema actual no podrá prepararles para ellos, exacerbando desempleo y brechas de conocimiento y destrezas.”

Para atender esta alerta, el White Paper propuso algunos puntos:

  1. Que los currículos escolares sean revisados y actualizados periódicamente, con sugerencias de todos los actores del ecosistema;
  2. Que se exponga de manera temprana a estudiantes al mercado laboral y a un sistema robusto de educación vocacional;
  3. Que la profesión docente se guíe por prácticas basadas en evidencia y que se involucre a los docentes en su propio desarrollo profesional;
  4. Que la tecnología se integre en toda la experiencia educacional, para que los estudiantes sepan cómo trabajar e innovar con tecnología.

Tenemos la elección de evaluar si estas y otras recomendaciones son las más indicadas para nuestro contexto. Lo que no podemos hacer es detenernos. Queda aún mucho por hacer.